viernes, junio 27, 2008

En mi cumpleaños

En mi cumpleaños, como en el tuyo, sobre todo, hay

Hay gente que te pregunta si te sentís más viejo, y gente que se ve más vieja.
Hay racimos de hombres hablando de fútbol. Hay cargadas sobre fútbol.
Hay mujeres que se conocen poco, y poco hacen por conocerse.
Hay abrazos.
Hay charlas protocolares y estériles.
Hay quien mira la tele. Quien sube el volumen, y quien lo baja.
Hay comecocos.
Hay cerveza en el freezer, y hay ¿no me hacés un favor?
Hay música de fondo que nadie escucha y que nadie se decide a apagar.
Hay uno al que le preguntan si ya está de novio.
Hay vasos volcados, y eventualmente, rotos.
Hay una que te tiene ganas. Y uno que le tiene ganas a ella.
Hay sospechas de que uno del grupo es puto.
Hay certezas de que otro es yeta.
Hay regalos de vaquita cuyos inversores costará recordar.
Hay remeras que podés cambiar con la bolsa.
Hay escasez y sobredemanda de lo que jamás se toma.
Hay padres preocupados por la comida.
Hay gente ocupándose del timbre.
Hay una tabla meada.
Hay un teléfono que suena.
Hay borrachos disimulados y de los otros.
Hay futura esposa.
Hay algún que otro monologuista.
Hay mucha hambre.
Hay quién es aquella.
Hay una torta esmerada de azarosa aceptación.
Hay uno que se ocupa de la cámara. Hay autofoto. Hay quien dice que salió con los ojos cerrados.
Hay quien grita whisky. Y quien se lo toma.
Hay quien te sugiere un deseo. Hay quienes te gritan directamente los tres.
Hay promesas de juntarnos más seguido.
Hay ausentes.
Hay uno que es el último en irse.


Pero también

Hay otros colores además del rosa.
Hay prejuicios, secuelas, y sonrisas fingidas.
Hay vaca, y hay gente que llora.
Hay otro que, una vez al año, maldice la fecha.
Hay que limpiar la casa.


Aunque lo destacable es que

Hay siempre más remo del imaginable.
Y hay conmoción.
Porque conmueve la coordinación y la puesta en escena para que, al menos ese día, seas el tipo más feliz del mundo.

viernes, febrero 29, 2008

Trampa al solitario

Siempre fui de esos que adelantan los relojes para no llegar tan tarde.
De los que se permiten todo con la excusa de no lastimarse.
De los que se resguardan de sus propias inclemencias. Y se consienten. Y se miman.

Claro que tanto malcriamiento puede ser perjudicial. Tanta carta blanca y tanta permisividad pueden jugar en contra.

Siempre fui de esos que se consolan con zonzeras.
De los que buscan la única explicación que encuentran.
De los que se toman de un tirón el vaso medio lleno. Incluso luego de haberlo volcado.

Claro que mi autoamor de excusas puede no ser más que un escudo de humo. De los que no protegen, y además, contaminan los pulmones.

Siempre fui de los que no se toman las cosas tan en serio. Sobre todo las malas. Sobre todo las propias.

Bueno.
No es para tanto.

Siempre fui de consolarme con zonzeras.

martes, enero 01, 2008

Como es normal

Cuenta la historia que el rey, como es normal, reinaba.

Y el plebeyo, como es normal, se pelaba las rodillas.
Los brillos de la corona lo encandilaban, y hacía tiempo que no lo dejaban ver.

Hasta que un día, como es normal, se cansó de tanta ceguera.
Podía revelarse, o buscar otro rey de otro suelo.

Cuenta la historia que el plebeyo se armó, lo mejor que pudo, para hacerse valer.
Y que caminó, muy seguro de sí mismo, hacia el castillo.
Las puertas se abrieron y no hubo guardia que saliera a su cruce.

El rey estaba, como es normal, en su gran alcoba.
El plebeyo, con la decisión y la espada tomada, arremetió contra la enorme figura de su majestad.

Cuenta la historia que dos cosas sucedieron.
Una, que la belleza lo encandiló otra vez.
Y dos, que no pudo lastimar al déspota que tanta fascinación le generaba.

Entonces, no pudo hacer más que dar media vuelta y volver a su lugar.
A pelarse las rodillas.

Y cuando todo estaba bien

Cuando los momentos son eternos,
fotografías que prometen años,
felicidades que encandilan,
golosinas que no empalagan.

Cuando los días son éxtasis,
brillos delicados sin fin,
besos que no caben la boca,
realidades antes irrealizables.

Cuando los tratos son compromisos,
juramentos que no hace falta firmar,
bienestares muy recomendables,
abrazos más bien sellos.

Y cuando todo estaba bien,
asoma el enemigo,
entra en escena él,
siempre implacable.

Y cuando el mundo era rosa,
cuando las navidades eran diarias,
cuando los brindis se amontonaban,
asoma el enemigo,
entra en escena él,
siempre implacable,
siempre innombrable.

miércoles, octubre 31, 2007

Ocho Cucarachas (para Mai)

Ocho cucarachas habitan mi cuaderno. Ocho cucarachas que pasan de una hoja a otra, mirándose entre sí y burlándose de mí.
Son ocho las cucarachas, algunas del tamaño de un botón, otras como gomas de borrar. Unas pocas como patinetas.
Van y vienen, se esconden, esquivan mis puñetazos. Hay una que trota, otra que canta, y el resto parece jugar a la escondidas.
No las odio, no las quiero, no me divierten, no me repulsan, sólo me molestan.
Son ocho las cucarachas, que zigzaguean mis renglones como borrachas, que desafían la punta de mi birome.
Son ocho las cucarachas que chapotean y desdibujan mi tinta, y me da la sensación de que no les gusta lo que escribo.

Ocho cucarachas okuparon mi cuaderno. Ocho cucarachas que se mueven cómodas, como en casa, hamacándose o durmiendo la siesta en el alambre espiralado.
Son ocho las cucarachas los únicos habitantes vivos de mi cuaderno, porque las pocas letras parecen inertes a su lado.
Corren y juegan, felicean, y están lejos de temer. Ahora hay una que es piedra, otra que es papel, y otra que es tijera. El resto recita adivinanzas, y también las inventa.

Eran ocho las cucarachas, hasta que cerré mi cuaderno y me senté sobre él.
Eran ocho las cucarachas, y ahora son esto.

martes, octubre 23, 2007

¿En cuánto zapatos se puede estar?

Sobre la tierra, pies que intentan
pies que madrugan
que explotan y en algún raro caso
que gozan

Sobre el asfalto, pies que se mueven
pies que sufren
que deambulan y en algún raro caso
que disfrutan

Miles de almas, miles de zapatos,
Almas, situaciones, momentos, miserias

Sobre el cemento, pies que corren
pies que caminan
que queman y en algún raro caso
que flotan

Miles de personas, miles de zapatos,
Personas, espíritus, lamentos, condenas

Miles de personas, miles de zapatos
Y yo
solamente
entro en los míos.

lunes, octubre 22, 2007

No te des cuenta

a veces cuando hablo con vos
tengo la sensación
sin hablar con vos
de que no te das cuenta

puede ser y hasta puede ser
lógico
que no hayas hecho las cuentas
pasado en limpio
cerrado la mesa
visto el producto
de nuestro amor

a veces cuando hablo con vos
tengo la seguridad
de que nada es seguro
de que somos vos
y yo
sin escudos

puede ser y hasta puede ser
mejor
que no hayas caído en la cuenta
listado lo bueno
apuntado lo malo
entendido lo mágico
de nuestro amor

y todo eso puede ser y hasta todo eso puede ser
una bendición
inconciente
y mejor
para los dos.

lunes, septiembre 17, 2007

De muertes y viejos

Ni la muerte ni la vejez cambian la esencia de las personas.

El que fue un hijo de puta, no dejará de ser un viejo hijo de puta cuando sea abuelito.

Y el que fue un sorete, no dejará de ser un sorete sin vida cuando estemos en su velatorio.

martes, agosto 28, 2007

Duda

Cuando uno habla de la "gente mayor", ¿nos referimos a la gente mayor a cuánto?

martes, mayo 22, 2007

Diferencia

Al Cielo van los que fallecen.
El resto simplemente muere.

viernes, abril 06, 2007


Un día un el medio de una discusión un amigo me dijo "La única verdad es la realidad".

Me gustó tanto la frase que se la festejé, y además la empecé a usar.




Tiempo después me enteré que el autor fue Perón.

¿Casualidad o plagio?

Instalados

Es más fácil mover una montaña que cambiar un prejuicio.

Y acá Mahoma no tiene nada que ver.

El mismo de ayer

llegó y se vistió con un ron
dio un paneo y revivió
lo que un año de europa no le dio
se mezcló entre la gente y saludó (y saludó)

recibió abrazos y preguntas
se puso al día, despedidas
pero todo lo que dijeron
fue que no era el de aquel día

y estás ajeno y cambiado
y no sonríe tu belleza
y dónde está tu chiste calado
ya no sos el centro de la fiesta

cuando uno se va hay cosas que quedan
cuando uno vuelve hay cosas que no
no averigües si sigo siendo el mismo
porque ya sabés que no (no noooo)

volvió a su espejo y se buscó
su carisma y sus ganas a flor de piel
todo eso que nunca admiró y pensó:
que no soy el mismo de ayer (qué será de aquelll)

cuando uno se va hay cosas que quedan
cuando uno vuelve hay cosas que no
no averigües si sigo siendo el mismo
porque ya sabés que no (no noooo)

(sin título)

Se tiene fé hasta que no se tiene fé.

miércoles, enero 10, 2007

Superioridades

Hay cuatro tribus de personas que se jactan de su particularidad, como si eso las hiciera mejores.


Los que no usan paraguas.
Los que estudian medicina.
Los que toman mate.
Los que toman whisky.


Me tienen harto.

martes, diciembre 19, 2006

No estás

Para un optimista, lo peor no es no tener con quién compartir los fracasos, sino no tener con quién celebrar los éxitos.

jueves, noviembre 30, 2006

Olores

Así como entramos a una casa y decimos "Uy, qué olor a perro", cuando un perro entra a una casa con personas, ¿le comentará a otro perro "Uy, qué olor a humano"?

domingo, noviembre 12, 2006

Semántica

Se dice que cuando alguien tiene criterio tiene "sentido común".
Pero llamativamente, el sentido común no hace gala a su nombre y no abunda. Por el contrario, su presencia es cada vez más escasa.

Propongo cambiarle el nombre obsoleto por uno más adecuado. Propongo "sentido extraordinario". No es original, pero bueno, de eso se trata, de lograr que vuelva a ser común.

domingo, noviembre 05, 2006

De vasos y copas

No creo en las velitas de cumpleaños ni en las vaquitas de San Antonio, ni en las estampitas ni en las estrellas fugaces, ni en los tréboles ni en los capicúas, y hasta dependiendo del día no creo en Dios.

Sin embargo, creo fervientemente y con fe ciega en los brindis.

Aunque para ello deban cumplirse algunas condiciones:

  • El vaso debe estar de medio lleno para arriba.
  • La copa debe alzarse por encima del pecho, cuanto más alto más vocación de éxito le inyecta al deseo.
  • Se puede gritar lo que se quiera, sea salud, salute y sus variantes, chin-chin u otras.
  • Está permitido brindar con agua, de contra nomás.

Complementariamente, para más suceso:

  • Ensaye una sonrisa de bobo y murmure su deseo.
  • No lo enuncie entero, con un titular descriptivo es suficiente. Los ángeles son buenos entendedores.
  • Insulte por lo bajo. "La concha de la lora" tiene probada efectividad.
  • Haga fondo blanco para intimidar al deseo a cumplir su cometido.
  • Eructe disimuladamente.
  • Repita el procedimiento varias veces al día.

miércoles, noviembre 01, 2006

A vos también

A todo el mundo alguna vez le rompieron el corazón.
A todo el mundo alguna vez le tocó ser amante.
A todo el mundo alguna vez un perro le mordió el tobillo. Esto era lo único que me faltaba.